Emitido:01/04/01 Donde muere el agua ]

Donde muere el agua

nacen las nubes

y  se duermen las  las velas

la tarde se enternece

al ritmo de las esquinas.

 

Las aguas nacidas del aire

caen grises por las canaleras

resbalando por los lomos

mojados de las casas.

Ladrillos brillantes lloran el otoño

rezumando en las grietas

trozos heridos de tristeza.

Las goteras zapatean su claqué

en las buhardillas, cálidas

y de puntillas humean las gachas

recién fritas, el humo concentra

 la saliva en la boca de los besos.

Único calor que abraza

lento y despacio la vida.

 

La forma diluida de los zapatos

mojados empapan la alfombra,

 emborrachan y duermen los dedos

que ateridos se quejan de frío.

 

Donde muere el agua

se levanta la risa y se evaporan las dudas.

Respira el viento y hunde el pecho la tierra,

 donde sopla el aire vuelan los velos

y nadan los pájaros contra corriente

el aliento se estrecha dulce

en la cintura de los dientes

y recorre el pequeño rosa espacio

que bulle entre las encías

 

Donde muere el agua

crecen los árboles

y brota el musgo

en los abrazos

de la piel rugosa

que se  agarra

y pega a la hierba.

El bosque surge

donde el agua sueña

y a través de la lucha

rayo, trueno, magia de nube

vuelve nueva,  frágil, a la tierra.

 

Donde muere el agua

se enfanga el hombre

se cuartea el sol en la piel

de los lagartos que bostezan

y las tribus aullan sin eco

el arroz, el mijo, el pan se pudre

y los mohos pueblan las palabras

que caminan en ritos de muerte

en cantos, en letanías de dolor

que repta por los vientres secos

por los pellejos vacíos

por los ojos sin cuencas

y las órbitas desorbitadas

de tanto frío amasado

día a día bajo el manto

agobiante y gélido del sol.

  Ángela Ibáñez. (ZARAGOZA)